FIBONACCI
La elegancia de los números
Juan Sánchez Martos
Tuvo esposas Fibonacci, que comer
nada comían (pastas aparte).
Tanto así pesaba cada una
como juntas sus dos antecesoras
¡Era la quinta una gran signora!
J. A. Lindon
© Juan
Sánchez Martos
Actualización: Marzo 1.998