EDICIÓN DE TEXTOS MATEMÁTICOS

Producir los propios textos en el ordenador es un asunto de gran interés. La posibilidad de modificar, mejorar, archivar e intercambiar fácilmente los archivos son las ventajas que, finalmente nos hacen ganar tiempo y eficacia.

Sin embargo, no es todo tan simple, porque aunque si bien es cierto que los procesadores de textos hoy en día están muy extendidos, pocos son capaces de editar con simplicidad fórmulas matemáticas. Y si lo que pretendemos es insertar alguna figura geométrica, ¡se trata de toda una aventura!.

Las secciones que abordo en este documento son fruto de mi experiencia personal. Son secciones seguramente incompletas o incluso, a veces, inexactas, pero espero y deseo recibir vuestras consideraciones al respecto por correo electrónico.

En lo que se refiere a procesadores de textos, sólo menciono a dos de ellos, de concepciones y usos bien diferentes. No obstante, suelo recibir mensajes donde se me plantean cuestiones referidas a otros procesadores que apenas conozco. Para cuestiones relacionadas con WordPerfect 6.0, se puede contactar con Yvan Haine, para Amipro con Yannick Lebouvier, y con Ali Casel para el ámbito científico. No dude en escribirme si desea aparecer en esta relación.



LATEX es el referente cuando hablamos de editar textos científicos. Aparecido en 1978 bajo el nombre de TeX, este programa, creado por Don Knuth, fue evolucionando y enriqueciéndose con programas complementarios. LaTeX forma parte de uno de estos programas. Su papel es ejecutar automáticamente los macro-comandos TeX, además de simplificar su utilización. Podríamos decir que LaTeX es un tratamiento de textos aparte, que presenta dificultades para los principiantes, pero sus ventajas son numerosas: es un programa que forma parte del dominio público (no es necesario piratearlo para utilizarlo(!)), el texto que genera es de gran calidad, el texto "fuente" es muy compacto, los intercambios de archivos son fáciles ya que LaTex se utiliza en todo el mundo (sobre todo en la enseñanza superior). Todas estas ventajas se pagan a cambio de una interfaz muy pobre: no podemos ver lo que estamos tecleando (no es un procesador de textos del tipo WYSIWYG como es por ejemplo Word), es necesario saber de memoria los comandos de formato, compilar los textos, y para trabajar en un PC hay que hacerlo bajo DOS. De todas formas, en Francia, la asociación "GUTenberg" que agrupa a los apasionados de LaTex propone un programa que simplifica el uso de este procesador. Los atrevidos que quieran lanzarse a la aventura pueden descargar la versión windows en la siguiente dirección: Serveur FTP de l'université de Rennes.

Más fáciles de manejar son las versiones de TeX para windows desarrolladas por la sociedad TCI Software, cuyos nombres son Scientific Notebook y Scientific Workplace (precio 300 y 700 francos franceses, en precio para estudiantes). Ambos son procesadores de textos científicos WYSIWYG (lo que vemos en pantalla es idéntico a lo que se imprimirá) que permiten de una manera sencilla escribir textos matemáticos gracias a un editor de ecuaciones integrado de fácil manejo. Además, pueden también hacer cálculos formales gracias a una versión de Maple integrada en ellos , así, después de haber escrito una fórmula matemática, es suficiente pedir al procesador de textos que la evalúe y nos muestre el resultado ¡Todo ello sin salir del programa!. Son capaces también, como Maple, de trazar una curva; pegando el dibujo directamente sobre la página de texto.

Añadamos que estos programas disponen de todas las opciones generalmente ofertadas en los procesadores de textos (estilos, presentación preliminar,...). En resumen, creo que actualmente son las herramientas mas eficaces para escribir textos científicos. Accesibles a principiantes, lejos de la pesadez de un procesador de textos generalista como es Word, baratos, estos dos programas son los que personalmente recomiendo. Para los que desean un resultado impecable, Scientific Workplace contiene, a diferencia de la versión Noteboook, el compilador TeX.

Existe otra versión comercial compatible con TeX (TTS) que no conozco personalmente y está disponible bajo windows; se encuentra en el servidor del ministerio de educación francés.

He sido informado de que existe otro programa, de tipo wysiwyg llamado Lyx que funciona bajo Unix (por ejemplo, Linux) y que es gratuito.



Menos potente, pero más fácil de utilizar, Word y su editor de ecuaciones permiten obtener rápidamente textos de buena calidad, ofreciendo una relación producto/tiempo invertido, bastante buena. Es un programa accesible al usuario medio que no tiene ganas de pasar varias horas antes de teclear su primera fórmula. Pero cuidado, con Word no todo es color de rosa. El mayor defecto de Word es que no está especializado en textos científicos. "Podemos crearlos" con Word, eso es todo. En cuanto a la eficacia, es poca si lo utilizamos en su versión estandard. En efecto, el editor de ecuaciones de Word es una versión adaptada del programa Math Type (información en el servidor edutel del ministerio francés de educación). Para obtener la versión completa de este editor de ecuaciones, se deben abonar 1200 francos. Si lo comparamos con los procesadores de textos científicos especializados (sus precios son menores, ver la sección LaTex), no nos merece la pena.

De todas formas, para los usuarios de Word (y yo soy uno de ellos), propongo algunas mejoras para hacer menos penoso el tecleo de textos matemáticos. La siguiente sección está dedicada a Word en versiones 6 o superior. Lo lamento por los fans de Word 2, pero el cambio a Word 6 se va a convertir en necesario, aunque sólo sea para beneficiarnos de las imágenes vectoriales que integra. Es todavía más interesante utilizar la versión 7 bajo windows 95 que permite guardar los ficheros con nombres largos (por ejemplo, Actividades sobre vectores.doc; muy práctico para localizarlos rápidamente sin pasar por el resumen del documento).


El editor de ecuaciones de Word ha sido concebido para escribir ocasionalmente fórmulas en un documento. Si lo utilizamos intensivamente, notaremos sus limitaciones, sobre todo en términos de rapidez. Esto se debe a que en la mayoría de los casos, es más eficaz utilizar funciones especiales de Word , las llamadas inserciones automáticas y macros. He reagrupado algunas de estas funciones en un "glosario matemático" que se puede descargar (imprima el fichero 38-1-0-instalar.doc y siga las instrucciones). Así, las operaciones mas corrientes pueden realizarse sin tener que recurrir al editor de ecuaciones. Por ejemplo, tecleando r y F3, se obtendrá el símbolo . Las fracciones, las raíces cuadradas, los símbolos y los exponentes están disponibles en una barra de herramientas sin que sea necesario utilizar el editor de ecuaciones. Otras funciones no disponibles con la versión de Word 7 (o difícilmente) han sido añadidas, como los vectores. Usted es libre de completarla a su coveniencia o de hacerme partícipe de sus ideas para próximas versiones.

En el caso en el que la fórmula matemática es muy compleja, creo que el editor de ecuaciones se nos presenta poco flexible. Podemos de todas formas ganar un poco de tiempo creando una macro para abrirlo (Ctrl-E es la que aparece en mi glosario), y después utilizar el teclado abreviado (Ctrl-F para fracciones, Ctrl-R para raíces, Ctrl-I para integrales,...). Cuando trabajamos con un PC que no es Pentium (que es mi caso), podemos aún ganar más tiempo pidiendo al editor de ecuaciones que se cargue en una ventana aparte. (Cuidado, no es aconsejable la astucia si no se está familiarizado con los ficheros de configuración de windows 95):

Ejecute el programa REGEDT32.EXE (registro del editor) y después busque la clave HKEY_CURRENT_USER\Microsoft\Software\Equation Editor\General.

Es suficiente cambiar ForceOpen=0 por Force Open=1. Y listo, dos segundos menos en cada apertura.

Y para ganar más tiempo todavía, no queda más que usted practique mecanografía...



¿Se puede evitar la secuencia "fotocopiar-recortar-pegar -fotocopiar" para insertar imágenes en un texto? ¡Si! si no nos importa a qué precio. Importar imágenes puede ser un proceso muy laborioso si lo hacemos mal. Intente por ejemplo dibujar un bonito rectángulo con Paintbrush y después córtelo y péguelo en un documento Word, guarde su trabajo y vea el tamaño de su fichero Word. ¡El pequeño rectángulo ocupa él solo 300 Kb!. Será difícil en estas condiciones conservar todas las imágenes de sus documentos. Intente ahora modificar las medidas de la imagen y se dará cuenta de la enorme pérdida de calidad. La explicación es simple: la mayoría de los programas de dibujo trabajan generando las imágenes punto a punto. En el caso de un rectángulo, la imagen está constituida esencialmente de blanco (el fondo) y de un poco de negro (los bordes). Al guardar la imagen punto a punto la información sobre ella es muy poca, teniendo en cuenta la naturaleza de la imagen: Si la pantalla está configurada en 65000 o 16 millones de colores, cada punto ocupara 2 o 3 octetos. En este ejemplo , es necesario empezar por reducir el número de colores a dos (blanco y negro), lo que hará que el espacio de memoria que ocupa la imagen se divida por 16. Esta pequeña operación puede ser realizada por un programa de tratamiento de imágenes como Paint shop pro. De todas formas, aunque el tamaño del fichero haya disminuido, esto no resuelve el problema del tratamiento de la imagen (la deformación, por ejemplo).

La solución a todos estos problemas está en utilizar los programas de dibujo llamados "vectoriales", que no guardan la imagen punto a punto, sino que guardan sólo el método de construcción de la imagen. En el ejemplo del rectángulo, los únicos datos de la imagen necesarios son sus dimensiones y su color. Las modificaciones del tamaño del rectángulo no presentan ahora ningún problema, ya que se redibujará cuando cambie alguna de sus características. La calidad del dibujo permanece y la imagen apenas ocupa memoria. Las versiones de Word 6 y superiores permiten crear este tipo de objetos sin tener que recurrir a un programa externo. Es suficiente hacer clic en el botón para hacer aparecer la barra de herramientas de dibujo.

Usted tendrá así a su disposición las funciones básicas para crear toda suerte de objetos. Atención, hay que cambiar a modo de página para ver lo que se traza. Con un poco de paciencia y utilizando todas las funciones disponibles, se puede dibujar cualquier figura geométrica. Los usuarios de mi glosario matemático que utilicen también Geoplan Windows dispondrán de una biblioteca de dibujos predefinidos a su disposición. No quedaría más que modificarlos en Geoplan; word se encargará de integrarlos automáticamente en el texto.



En el mismo orden de ideas, incorporar gráficas de funciones puede ser delicado. Tanto por el tamaño del fichero a guardar como por la manipulación posterior de la imagen. Una vez mas, la mejor solución es utilizar un programa que permita incorporar un gráfico en forma vectorial. Desgraciadamente, al no disponer word de un trazador de funciones, es necesario apoyarse en otro programa. Geoplan (versión windows) por ejemplo es capaz de copiar en el portapapeles el dibujo de una curva. Uno se puede contentar si trazar curvas no es algo que le interese demasiado. Por mi parte, utilizo un programa distribuido en shareware (esto quiere decir que podemos utilizarlo gratuitamente y que nos comprometemos a pagar al autor en caso de usarlo regularmente ). Este programa permite trazar cualquier tipo de curvas y sobre todo copiar en el portapapeles tanto en formato bmp (imagen) como en formato wmf (vectorial). Estos dos formatos son los que conviene utilizar. Para descargar este programa, haga clic aquí o visite la página del autor para descargar la última versión.

Para los puristas que vayan a utilizar este programa: el programa tiene el defecto de trazar cuadros alrededor de la imagen y a veces desdibuja los ejes cerca de las marcas de graduación. Para remediarlo, después de haber pegado la imagen en word, haga clic dos veces sobre ella. Word cambiará entonces al modo de edición de imágenes. Seleccione entonces los cuadros alrededor de la imagen y oprima la tecla Supr. Repita al menos tres veces la operación (hay, en efecto, al menos cuatro cuadros superpuestos). Haga clic enseguida sobre el icono en forma de flecha para seleccionar todos los objetos que componen el dibujo. Haga clic con el botón derecho y seleccione "opción de dibujo" y sobre el círculo "reemplazar" seleccione el color "ninguno". Es suficiente cerrar la imagen para obtener una curva impecable. También he realizado una macro automática en mi glosario (Ctrl-MAY D) para automatizar algunas de estas operaciones.


 
 BIBLIOGRAFIA