José Manuel Feria Domínguez
La Banca en Internet: Riesgos Implícitos
La banca electrónica1 (o banca en Internet) puede definirse como el conjunto de productos y procesos que permiten, mediante procedimientos informáticos2, que el cliente pueda realizar una serie, cada vez más amplia, de transacciones bancarias sin necesidad de ir a la sucursal.
La incorporación de Internet a la banca proporciona una serie de ventajas a las entidades financieras, entre las que destacan:
Dos aspectos fundamentales que debemos resaltar en la banca electrónica son, por un lado, la naturaleza del canal a través del cual las actividades se realizan y, por otro, los medios de acceso a dichos canales. Los canales de suministro comunes incluyen tanto a las redes abiertas (Internet) como a las cerradas (redes locales privadas). La diferencia entre ambas estriba en que éstas últimas restringen el acceso a los participantes (instituciones financieras, consumidores, comerciantes y terceros) en los términos recogidos en el acuerdo, mientras que en las abiertas tales requerimientos de participación no existen.
SERVICIOS OFRECIDOS POR LA BANCA EN INTERNET
Los productos y servicios ofrecidos a través de la banca electrónica se pueden agrupar en dos tipos:
Además de este tipo de información particular de cada cliente, las entidades ofrecen otras de tipo genérica, como el acceso a los mercados financieros a tiempo real, productos y servicios ofrecidos por el banco, temas de actualidad, como el euro, etc.; completándose todo ello con la posibilidad de realizar consultas directamente a través del correo electrónico.