El alumno debe ser capaz de :
Comprender el concepto de ecuación como una igualdad en la que hay que hallar el valor de la incógnita que la hace verdadera.
Identificar la transposición de términos en una ecuación como método para transformar una ecuación en otra equivalente más sencilla.
Reconocer un sistema de ecuaciones como dos ecuaciones con dos incógnitas relacionadas entre sí.
Conocer los distintos métodos de resolución de sistemas de ecuaciones lineales.
Traducción del lenguaje natural al lenguaje algebraico y recíprocamente.
Identificación de problemas que se pueden resolver mediante ecuaciones y/o sistemas de ecuaciones.
Decisión sobre qué método es más adecuado en la resolución de una ecuación (ensayo-error, geométrico) o de un sistema de ecuaciones (sustitución, igualación, reducción y gráfico).
Utilización de las gráficas para describir las posibles soluciones de una ecuación y/o de un sistema de ecuaciones.
Resolución de problemas de la vida real mediante el uso de rectas, su ecuaciones y sus posiciones relativas.
Incorporación del lenguaje algebraico a la forma de proceder habitual.
Confianza de los alumnos en sus propias capacidades, fomentando la autonomía de pensamiento.
Curiosidad del alumno por el planteamiento y resolución de problemas.
Gusto por la sistematización y secuenciación de la resolución de un problema.