"... fui a parar a un círculo divertido de personas, en el que se encontraban algunos jovenes viciosos e inmorales."
"..., por tanto, parece como si la inclinación a coleccionar escarabajos fuese un indicio de ulterior éxito en la vida."
"Aunque me llegase a ir, la circunstancia de que a mi padre no le guste me robaría todas mis energías ..."
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1.828-30
Dado que su entusiasmo por la medicina era cada vez más escaso, hace caso a su padre y decide seguir estudios de Teología en Cambridge, aunque, eso si, sin olvidar sus aficiones favoritas, la caza y la investigación de la naturaleza.
Su bajo nivel de formación, agravado por los dos años de estancia en Edimburgo, hizo que Darwin tuviese que tomar un profesor particular, para que, en un curso intensivo, pudiese elevar sus conocimientos sobre todo de la lengua griega.
Despierta aquí su afición por la música (las sinfonías de Mozart y Beethoven le llenaban de verdadero placer) y por coleccionar escarabajos, afición a la que se dedicó con verdadero ardor y paciencia.
Conoce en este tiempo a Johns Stevens Henslow, teólogo y sacerdote anglicano, que daba clases de Botánica en Cambridge.
1.831
Aprueba sus exámenes de bachiller con el puesto décimo y sus relación con Henslow se intensifica. Éste le recomienda que estudie una segunda carrera, la de Biología y le presenta a Adam Sedgwick (geólogo), que lo termina de formar para ser naturalista.
Participó en diversas excursiones para conocer las condiciones geológicas de las Islas Británicas y tomó la resolución de irse al extrajero con fines de investigación.
Lee la "Introducción a las Ciencias Naturales" de John Herschel y los viajes de Humboldt, que despiertan su interés por escribir una aportación a la ulterior investigación de los dominios de la naturaleza.
 A la vuelta de una excursión con Sedgwuick por el norte del País de Gales, encuentra en casa de sus padres una carta de Henslow en la que le notificaba la necesidad de un joven naturalista para tomar parte en una investigación.
Charles Darwin se dio cuenta inmediatamente de que el destino le ofrecía una ocasión inmejorable, pero la oposición de su padre le hace rechazar la oferta. Es entonces cuando su tío Josiah intercede por él y consigue que el padre retire las objeciones y al día siguiente marcha a Cambridge con Henslow, y de allí a Londres para encontrarse con el capitán Fitzroy.
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