
Este periférico sigue considerándose como algo adicional, aunque será probablemente el próximo elemento que se integre como opción básica en los equipos en un futuro próximo. Si la revolución multimedia ha dado paso al pleno asentamiento de tarjetas de sonido y CD-ROM, la imparable expansión de Internet traerá consigo la implantación de los módems como elemento estándar dentro de nuestros ordenadores.
También el módem, desde su aparición ha evolucionado enormemente, fundamentalmente en lo que se refiere al velocidad de transmisión y calidad en corrección de errores.
Los primeros módems transmitían y recibían información a 300-1200 baudios, mientras que los actuales rondan los 33.600-56.700 baudios. El triunfo de Internet y la necesidad de aumentar la velocidad de los módems ha provocado que en apenas un año hayamos pasado de considerar un modelo de 33.600 como el más habitual, a la espera de que ese impongan los modelos de 56K.
Podemos encontrar modelos internos (ISA), externos (conectables a través del puerto serie) y en formato PCMCIA (dirigidos al sector de los ordenadores portátiles).
Elegir un módem-fax interno o externo dependerá de diversos factores:
Mientras los modelos externos resultan más sencillos de instalar y poner en marcha, los internos proporcionan una solución más "compacta" al no requerir cables de conexión al PC ni fuentes de alimentación externas.
Tal vez por ello el módem-fax externo tenga mayor atractivo para quien pretende adquirir uno para instalarlo en su ordenador, mientras el interno aparece como una solución más interesante si pretendemos que venga integrado en el ordenador desde el primer momento.
Pero en los módem-fax debemos distinguir la función de transmisión/recepción de datos (en la que se alcanzan los 33.600 baudios como máximo en la actualidad) de la transmisión/recepción de fax (para la que la velocidad máxima del estándar actual está situada en 14.400 baudios).
Si bien en lo que se refiere a características básicas casi todos los módems pueden parecer iguales, realmente no es así. En primer lugar debemos distinguir entre módems homologados y no homologados. Un aparato de comunicaciones, para poder ser conectado a la red telefónica española debe estar homologado en nuestro país. El número de faxes no homologados es muy superior (se trata mayoritariamente de productos asiáticos) al de aquellos que han superado las pruebas y trámites exigidos por la administración española.