Canción del aeroplano

José María ROMERO


¡Tu corazón de mil caballos!

 
 
 
 
 
 
Abandona la tierra y dirígete al cielo,

mi águila blanca, de alas enormes y vibrantes

eleve tu hélice potente,

entre torbellinos de aire,

elévate en el espacio sigue tu ruta hacia el azul.
 
 

Tú. que no tienes que seguir

un camino inmutable de carriles de hierro

ni una ruta trazada por corrientes marinas; tú, que no necesitas carreteras,

ni la energía dócil de los cables eléctricos

y, tienes un motor por corazón

gasta el caudal de tu sangre inflamable

y, entre detonaciones y ráfagas

de esencias hechas humo,

deja la tierra

y elévate en el aire,

traza en el espacio rutas nunca surcadas

y descubre horizontes nunca vistos.
 
 

Ve al encuentro del día

cuando la Aurora aún

no haya abierto sus rosas;

sube adonde los ojos no puedan distinguirle,

bello pájaro gigante,

lleno de gracia y majestad

desde donde los valles verdes

y las blancas montañas de la Tierra,

y la llanura azul del oceano,

y la ciudad brumosa de enormes chimeneas,

donde tiembla el burgués y el bolchevista ruge,

tengan para tus ojos,

ebrios de luces siderales

la plata fría y uniforme

de los paisajes celestes.

Asciende entre la bruma:

elévate sobre las nubes que te impiden

ver el azul del cielo; destrózalas con tu hélice enloquecida,

que, a través de los amplios ventanales que abras,

se derrame la lumbre del sol

y haga brillar tus alas

mojadas por la lluvia

y aparte la opresión de la tormenta.

Sube en la tempestad,

nauta del Infinito;

pasa serenamente sobre el trueno del mar.

apaga sus bramidos con tu motor rugiente

elévate entre los torbellinos del viento;

corta con tu timón

el vientre de las trombas

y opón al furor del huracán

tu corazón de mil caballos.
 
 

Elévate pronto. mi pájaro enorme;

los bárbaros cubren sus campos

de torres blindadas y quieren cerrar tu camino

con nubes de llamas y acero.

¡Remonta tu vuelo más alto,

que no lleguen a herir tu corazón! Responde e, la Muerte trazando en el aire

la curva sin fin de la Vida

y hacia la paz azul del Infinito

prosigue tu ruta triunfal.