Acordaos.
La nieve traía gotas de lacre, de plomo
derretido
y disimulo de niña que ha dado muerte a
un cisne.
Una mano enguantada, la dispersión de la
luz y el lento asesinato.
La derrota del cielo, un amigo.
Acordaos de aquel día, acordaos
y no olvidéis que la sorpresa paralizó
el pulso y el color de los astros.
En el frío, murieron dos fantasmas.
Por un ave, tres anillos de oro
fueron hallados y enterrados en la escarcha.
La última voz de un hombre ensangrentó
el viento.
Todos los ángeles perdieron la vida.
menos uno, herido, alicortado.
Sobre los ángeles (1927-1928)
|