UN ESTUDIO DINÁMICO DE LAS FAMILIAS DE FUNCIONES
A TRAVÉS DE LAS CALCULADORAS GRÁFICAS
 

1.- Introducción

         El uso de las calculadoras gráficas en la Enseñanza Secundaria está cada vez más generalizado en España,  muy especialmente en los cursos correspondientes al ultimo tramo de la Enseñanza Secundaria, dedicado al Bachillerato, es decir para alumnos y alumnas con edades de 16 a 18 años.
         En cuanto a la utilización de la calculadora gráfica en la enseñanza de las funciones en el curriculum, decir que, uno de los temas del curriculum en el que aparece con más claridad su utilización, es el tema de las funciones y su representación gráfica. La calculadora gráfica es una buena herramienta y es el paso intermedio entre las calculadoras científicas y el ordenador.
   La metodología que se sigue en su uso es la de la ejemplificación, es decir, a partir de ejemplos se dan las pautas para que los alumnos puedan trabajar por sí solos en el estudio y representación gráfica de funciones.

    Los medios tecnológicos disponibles,  vídeo, ordenador personal, calculadora etc. son llamados a desempeñar un papel importante en la enseñanza,  muy especialmente en la enseñanza de aquellos temas relacionados con lo gráfico, pero la viabilidad de poder introducirlos en la clase depende en gran medida de las  posibilidades materiales  que se puedan alcanzar ( aula de medios audiovisuales, aulas de informática, aula multimedia etc.) y sobre todo del conocimiento, por parte de los profesores, del conjunto de modificaciones didácticas que implica.

      El sistema de explotación didáctica  de estos medios, lo primero que requiere, es un escenario apropiado  y con posibilidad de ser llevado a cabo. Los esfuerzos por la utilización del ordenador en clase de matemáticas han tenido un primer obstáculo, al encontrarnos en la necesidad de que cada alumno posea un ordenador entre sus manos en la propia clase de matemáticas. Es un imposible que no ha permitido avanzar  en la utilización de la informática para la enseñanza de las matemáticas.  Como consecuencia, conviene considerar, que la calculadora gráfica podía ser un objeto técnico  con viabilidad  didáctica dado el bajo coste, la facilidad de transporte, la facilidad de empleo de los programas que dispone, y la posibilidad de resolver con ella problemas relativamente complejos.
   Uno de los temas del curriculum en el que aparece con más claridad la utilización de la calculadora gráfica, es el tema de las funciones y su representación gráfica. Las gráficas juegan y jugarán un papel fundamental en el estudio escolar de las funciones por ser consideradas como un soporte intuitivo de indudable valor para el alumno.
    Pero  si bien, observamos, que la calculadora, es un objeto técnico utilizado  por un carpintero, un vendedor, un albañil etc. sin ningún tipo de problema  suscita  al mismo tiempo, dudas entre los profesores sobre su utilización en la clase. Se da incluso la paradoja  de  crear  dudas (razonables)  de su utilización en clase de matemáticas mientras que no en la de geografía o incluso en la de física.
    Por lo tanto la introducción de la calculadora, en nuestras aulas,  no es  una cuestión  de mentalidad de los profesores, ni del ambiente en que se mueven, ni muchos menos del  estilo de la institución en la que  tienen que desarrollar su función educativa. Es un problema de tipo didáctico que necesita ser  estudiado, analizado,  y debatido.

    Debemos apreciar la ayuda que aportan las nuevas  tecnologías para el cálculo, la visualización rápida, el estudio y la comprobación rápida de cómo son las distintas familias de funciones y cómo influyen en sus gráficas los distintos parámetros.

   El núcleo relativo a funciones y su representación gráfica familiarizará con el lenguaje de las gráficas y dotará de los conocimientos necesarios para estudiar los fenómenos de dependencia (en su mayor parte, deterministas).
     Las prácticas con la calculadora, deben desarrollarse en un entorno ordinario, no escogido, en clases normales, en el desarrollo de los programas establecidos oficialmente,   y para ello, tenemos que tener en cuenta  las modificaciones que  produciran  en nuestro sistema de enseñanza ( tanto a nivel epistemológico como a nivel didáctico) y avanzar  los riesgos  que podrían inducir tales modificaciones.
En la medida en que la calculadora hace posible la resolución de problemas relativamente complejos, el alumno puede ser un maestro en el arte de obtener soluciones sin comprender los conceptos subyacentes ni la viabilidad de los procedimientos empleados. La idea por tanto no debería consistir en proporcionar al alumno mediante la calculadora, procedimientos que determinen la solución automática, sino más bien proponerle procedimientos que hagan visible el proceso de cálculo subyacente.

    La  integración de la calculadora nos conduce a cambiar  los problemas que los alumnos tendrán que trabajar,  así como los procedimientos  matemáticos para su resolución  y  consecuentemente  la significación de esos conceptos para el alumno.

 

Indice      1.- Introducción 2.- Funciones en ESO y Bachillerato 3.- Las calculadoras gráficas
4.- El estudio de funciones a través de las calculadoras gráficas 5.- Programación en la calculadora gráfica      6.- Sitios en Internet sobre las calculadoras gráficas 7.- Otros temas relacionados