Thomas S. Kuhn
Fondo de Cultura Económica, 1962.
Existe una sutil ilustración de la posición que hemos considerado, a saber: que la ciencia no ha de considerarse como un resultado inevitablemente fructífero que se obtiene al seguir paso a paso un método claro. Por otra parte, tampoco puede concluirse que la ciencia avanza dando palos de ciego de error en error, realizando descubrimientos sólo por casualidad o por suerte, ni tampoco que sea un conjunto de subproductos de una cantidad prodigiosa de trabajos en gran manera infructuosos realizados en múltiples lugares y a lo largo de los siglos.