FUENTES DE LA CONTAMINACIÓN ATMOSFÉRICA EN ANDALUCÍA
La utilización de combustibles fósiles es una de las principales fuentes de la contaminación atmosférica, tanto en procesos industriales, como en transportes o generación de calor. Además, algunos procesos diferentes de la combustión contribuyen considerablemente a las emisiones contaminantes.
Generalmente se suele distinguir la contaminación urbana de la industrial, siendo la primera la derivada del transporte, calefacciones y de establecimientos industriales de pequeño tamaño, mientras que por contaminación industrial se entiende la producida por procesos industriales de cierta entidad. Uno u otro tipo de contaminación son, en la práctica, difícilmente disociables.
Las principales fuentes artificiales emisoras de los diferentes contaminantes atmosféricos son las centrales térmicas, la industria petroquímica y química, la siderurgia y las industrias de sector metalúrgico en general, la industria alimentaria, papelera y del cemento, en lo que respecta al sector industrial; el transporte, las calefacciones de todo tipo en residencias, comercios, etc. y las instalaciones de incineración de basura doméstica y desechos industriales.
En la Unión Europea, por ejemplo, se estima que los procedimientos de combustión representan el 85 por 100 de las emisiones de NOx provenientes de fuentes fijas; las operaciones distintas de la combustión, como por ejemplo los procedimientos de fabricación, el 12 por 100, y la extracción, la transformación y la distribución de combustibles fósiles, el 3 por 100.
En general, las emisiones de NOx procedentes de fuentes móviles son superiores a las debidas a instalaciones fijas.
El transporte por carretera es, efectivamente, una de las principales fuentes de emisiones artificiales de NOx en muchos países europeos, contribuyendo hasta en dos terceras partes al total de las emisiones nacionales.
Aunque la contaminación atmosférica no puede decirse que sea un problema generalizado en el territorio andaluz, como sucede en las regiones más desarrolladas del norte de Europa, no significa que no existan problemas de cierta entidad que afectan a zonas específicas de nuestra región.
Ello se explica, principalmente, por la concentración territorial que ha caracterizado al desarrollo del sector industrial en la región, agravada por una cierta especialización relativa en sectores de actividad especialmente contaminantes (energía, química básica, etc.).
El origen básico de contaminación atmosférica lo constituyen las concentraciones urbanas y áreas metropolitanas cada vez más congestionadas (a pesar de poseer en Andalucía un tamaño medio en el contexto de las ciudades europeas), lo que supone una concentración de emisión de sustancias nocivas, procedentes de vehículos, industrias y usos domésticos.
El Inventario de emisiones atmosféricas en Andalucía realizado en 1998, tuvo por finalidad el control de las emisiones generadas en las industrias potencialmente contaminadoras de la atmósfera, implantadas en la Comunidad Autónoma Andaluza, así como la caracterización de las emisiones procedentes de fuentes difusas (tráfico, calefacciones, emisiones fugitivas, etc) que garantice la protección de la salud humana, la defensa del medio ambiente, así como la preservación de los recursos naturales y el patrimonio andaluz.
La metodología utilizada consistió, por una parte, en la realización de encuestas a los focos fijos de emisiones industriales, cuantificando las emisiones de los mismos bien a través de mediciones realizadas por Entidades Colaboradoras en Medio Ambiente Industrial o mediante la utilización de factores de emisión, en función de la cantidad y tipo de producción y de combustible y materia prima consumidos y del proceso industrial. Por otra parte, se caracterizaron las emisiones procedentes de fuentes difusas, mediante la aplicación de factores de emisión de entidades como la EPA norteamericana o el Inventario Corine-Atmósfera.
El Inventario contabiliza unas emisiones totales, considerando tanto las fuentes fijas como las difusas, de 428.201 toneladas anuales de partículas, 319.549 las de monóxido de carbono (CO) , 161.568 las de dióxido de azufre (SO2) y 143.904 las de óxidos de nitrógeno (NOx).
En las instalaciones industriales y extractivas, tanto las emisiones fijas como las difusas, son, según el inventario, responsables del 98,5% de las emisiones de partículas, el 88,1% de las de SO2, el 25,3% de las de NOx y el 3,2% de las de CO.
Las fuentes móviles consideradas, que son todos los tipos de vehículos de transportes de pasajeros o mercancías, tienen un peso relativamente bajo en cuanto a las emisiones totales de partículas (1.5%) y de SO2 (8.96%),pero muy alto respecto al CO (50.66%) y NOx (47.9%).Asímismo, el sector doméstico contribuye con un 11% de las partículas, el 1.6% del SO2, 2.2% de NOx ,47.43% de CO, y 10% de CO2
La industria en la región, considerando tanto las fuentes fijas como las difusas, es responsable de la emisión a la atmósfera de 14722 toneladas anuales de partículas, 1081 las de monóxido de carbono (CO), 13397 las de dióxido de azufre (SO2) y 10199 las de óxidos de nitrógeno (NOx).
Esto supone que las instalaciones industriales y extractivas, tanto las emisiones fijas como las difusas, son, siempre según el inventario,responsables del 87.37% de las emisiones de partículas, el 89.41% de las de SO2, el 1.89% de las de CO y el 49.88% de las de NOx.