El Violín

Características fundamentales:

Afinación: Las cuatro cuerdas del violín están afinadas por quintas justas y de la siguiente manera:

 Extensión: Sus límites, de la nota más grave a la más aguda, vienen fijados como sigue:

Timbre: El violín, como los demás instrumentos de arco, es esencialmente lírico. Sus cuatro cuerdas tienen características muy particulares y a través de ellas se consiguen los más diversos matices, así como calidades de auténtica belleza. La primera cuerda, mi, es clara, brillante y sus notas más agudas poseen un encanto sobrenatural; la segunda, la, es más suave y aterciopelada; la tercera, re, es dulce y noble; la cuarta, sol es sobria y majestuosa.

Posibilidades técnicas: La técnica de este instrumento ha ido evolucionando desde su creación. Su actual perfeccionamiento se debe sobre todo a las célebres escuelas franco-belga y rusa, encabezadas, respectivamente, por Eugéne Ysaye (1858-1931) y Leopold Auer (1845-1930). Estas escuelas han logrado una perfecta y flexible sincronización de los movimientos de ambos brazos y manos, los cuales permiten al instrumentista realizar los más variados alardes virtuosísticos y ejecutar todo tipo de escalas y arpegios con soltura.