Alguna vez habrás probado a ver de dos formas distintas un cubo. Cuando dibujes un cubo en el que se vean todas sus aristas (un cubo transparente) ten antes que nada muy claro como lo estas viendo. Fíjate en los cubos siguientes.

Concéntrate y mira el cubo trasparente de forma que apunte hacia arriba como en cubo sombreado de la izquierda. La cara gris oscura, marcada con un uno, estaría delante. A continuación mira el cubo transparente de forma que apunte hacia abajo. La cara gris oscura, marcada ahora con un dos, estaría de nuevo delante. Una misma cosa puede verse de varias formas. ¿Por qué? Pues porque al mirar un objeto no intervienen sólo las cámaras fotográficas que son nuestros ojos sino que también influye el centro de interpretación que es nuestro cerebro.
¿Qué son aviones o pájaros?
¿Un jarrón o dos caras?
Cruz de malta, ¿roja o blanca?
¿A qué parece que los rombos tienen los lados doblados?
¿No te da la sensación de que el segundo cuadrilátero no es un rectángulo?
Las rectas paralelas no lo parecen, incluso las líneas de igual tamaño parecen distintas.
¿Joven o anciana?
¿Escalera o cornisa?