Instrumentos de Viento Madera

El Saxofón

El saxofón se compone de cinco partes: cuerpo, culata, pabellón, boquilla y pico. Las tres primeras están soldadas entre sí; la boquilla y el pico (salvo en el sopranino y en el soprano) son desmontables. La boquilla se fija en la parte superior del cuerpo y el pico en el extremo de la boquilla. En la parte inferior del pico está sujeta la lengüeta de caña. El cuerpo, la culata y el pabellón presentan varios agujeros que se obturan por medio de unos platillos accionados directamente con los dedos o con unas llaves. La boquilla también tiene su agujero y una llave, denominada llave de octava.

La familia del saxofón comprende: el sopranino en mi bemol, el soprano en si bemol, el contralto en mi bemol, el tenor en si bemol, el barítono en mi bemol, el bajo en si bemol y el contrabajo en mi bemol. Los dos últimos sólo tienen uso en bandas militares. El sopranino y el soprano se distinguen porque en general son rectos; los otros, en cambio, tienen un pabellón curvado en forma de pipa. La boquilla forma un ángulo con el cuerpo (en el tenor tiene forma de S). El más usado en la orquesta sinfónica es el contralto y, más raramente, el tenor, el barítono y el soprano.

Características fundamentales

Extensión: la extensión total de los siete instrumentos que componen la familia del saxofón abarca cinco octavas y media.

Este instrumento posee una gran flexibilidad de matices y su timbre es penetrante, algo velado, dulce y sensual.

El registro grave es sonoro e intenso. A partir del re del registro medio, el sonido es más cálido e íntimo. A medida que asciende en el registro agudo, el sonido va empobreciéndose, perdiendo su timbre característico.

Posibilidades técnicas: aunque el saxofón es un instrumento eminentemente lírico, su facilidad técnica es enorme, sobre todo en ligado, en que puede ejecutar cualquier tipo de escalas y arpegios a la misma velocidad que los más ágiles instrumentos de madera.